jueves 9 de febrero de 2012
Lymbyc Systym - Carved by glaciers
Aún sabiendo que la mayoría pasaba por aquí solo por los enlaces, seguiré recomendando alguna cosa que otra. Al fin y al cabo el paraguas tampoco es que se caracterice por actualizarse mucho y ya que estamos, por qué no seguir dando el coñazo un poco más.
Hoy traigo un disco de música instrumental en la línea de los Tortoise más accesibles de su magnífico "TNT" o del "Millions now living will never die". Hoy la cosa va de paisajes y banda sonora. Algún que otro toque electrónico no muy machacón, instrumentación muy rica, propia de estas bandas que, a falta de trabajo vocal/escrito, ponen todo su talento al servicio de la música y en tratar de que aquello no se haga demasiado monótono, pecado en el que suelen caer algunas formaciones de este tipo. Aquí todo va sustendado en una base de teclados de diversa clase, aunque si el oído no me falla, predomina el órgano Rhodes, y sorprende el poco uso que hacen de las guitarras estos dos hermanos residentes en Arizona, ya que es fácil asociar según qué estilos a determinados instrumentos.
Este es su EP debut de 2006, reeditado 3 años más tarde con dos buenos remixes (y no suelo ser muy amigo de estos inventos) a cargo de Her Space Holiday y American Analog Set. Los primeros le dan una vuelta ruidosa, guitarrera y algo más acelerada a "1000 arms" y los últimos añaden una parte cantada que se agradece bastante como colofón al disco, respetando la esencia de la parte musical de "Selamat Pagi". Muy destacables los dos (y más largos) primeros temas, "Lotan Baba", ciertos aires jazzeros y el que da título al EP. Como consuelo de tontos dejo el link de Sputify:
Lymbyc Systym – Carved By Glaciers
sábado 3 de diciembre de 2011
Los enemigos - Tras el último no va nadie (1994)
Cada uno tiene sus discos sagrados, de esos que te marcan y te hacen fan a muerte para los restos. Pues bien, para mí Los Enemigos tienen cinco o seis discos de esos: 'Ferpectamente' por la época en que me pilló y porque me partía el ojete con "Florinda", "La paella", "Juan Valdés" y demás ocurrencias, amén de esas instrumentales tan cojonudas; 'La vida mata' porque aunque me costó al final se hizo el más grande de cabo a rabo; 'La cuenta atrás' porque... mierda, mi puta infancia y mi adolescencia; y aparte del 'Sursum Corda' a medias con el 'Gas' y el inmejorable cierre que fue 'Nada', este enorme 'Tras el último no va nadie', del cual pasé años creyendo que su sonido tan crudo era por lo hecho polvo que estaba el vinilo de mi hermano, y al cabo del tiempo leí una explicación "técnica" que dio Josele en una entrevista, algo de bobinas que se quemaban o mierdas así. Pero lo cierto es que le viene como un guante a las canciones que la banda parió en esa época. Me atrevería a decir que, con permiso de la gran reputación y cierto nombre que les otorgó 'La vida mata' sobre todo, sumado a 'La cuenta atrás', fue el disco que les puso en el mapa a un nivel más abierto. Vamos, tan abierto como para que el polémico video de "¿Por qué yo?" (la censura de la foto del rey) estuviera en la bolera de este pueblucho, ya sabes, esa que estaba cerquita de dos tiendas de discos que ya no existen, Neón y Blanquito. Bueno, lo de blanquito creo que venía del viejo canoso que te atendía ofreciendo a los AC rayo DC (literal) o los Dir Estrais. Pero basta de escarbar. Respecto al vinilo solo añadir que está muy bien eso de que son más bonitos, pero claro, siempre y cuando la portada sea bonita, digo yo. Porque lo cierto es que Los Enemigos, salvando los cucuruchos de 'La vida mata', el trabajo pictórico del padre de Josele en 'Gas' y, si me apuras, la foto de arriba de la perra (esa cara), las demás dejan bastante que desear. Eso sí, la raspa del boquerón en la camiseta queda de lujo.
En cuanto a canciones: "¿Por qué yo?" siempre fue un temazo y "No importa" todo un himno para mí durante una larga época de agilipollamientos mentales varios; de "Sin hueso" me sé hasta los redobles de Animal en la larga y preciosa parte final, cuando Josele todavía 'sabía' puntear y se explayaba como un bendito con un tal Manolo al lado (casi nadie), aparte de ese precioso vaivén y crescendo final, donde se atreven con arreglos trompeteros bastante finos para firmar así siete minutazos (la canción más larga en su discografía) tan redondos que ni siquiera Los Planetas consiguieron joderla en directo. También hay pepinazos como "La venganza de H.P. Expósito", "Clonaciones S.A.", "Las tornas" o "Nada"; o una muestra más de lo grande que es Fino en "El ring", para mí uno de los mejores bajistas que ha dado este país; y por supuesto maravillosos medios tiempos que les hacía (aún más) diferentes al resto de bandas con las que se les solía emparentar. A mí me daba particularmente por culo la comparación con Platero y tú, que en la vida podrían parir una joya como "La espera", por ejemplo. Y no me olvido de esas dos bonitas dedicatorias a su malogrado amigo Lalo Cortés, "La carta que no..." y "Sueña (por mí)", cerrándolo todo de una forma muy emotiva.
Aquí hay historias de perdedores, de fe, de camellos, a ratos olor a cerveza y a sudor de un polvo, pero sobre todo una forma auténtica de releer el rock and roll sin ser del montón, curtiendo el sonido a base de martillo y cincel. Nunca entendí por qué renegaron tanto de él después, aunque supongo que no debió ser una época memorable en lo personal. Yo comía grunge encantado esos años, pero en realidad esto era lo que me quedaba más cerca y por lo tanto me identificaba más, y daba igual que entendiera más bien poco algunas de sus letras. Recuerdo leer que a ellos eso del grunge se la pelaba y me parecía normal porque ya había un salto de generación entre ellos y yo, pero cada cosa en su sitio es igual de sagrada. Así que aprovechando que está a la vuelta de la esquina su regreso (principios de Enero, creo) para hacer caja, que bien se lo merecen, y de paso patear algunos culos pseudorockeros, dejo caer por aquí estas once canciones sin desperdicio. Me he dado cuenta de que podría estar horas hablando de estos cabroncetes porque aún viendo la parrafada gigante que dejo detrás tengo la sensación de que me dejo cosas por contar, matizar, etc. Vuelvo al principio para justificarlo: hay discos que marcan.
jueves 24 de noviembre de 2011
Grand Hallway - Promenade (2009)

Sigo en la línea de discos invernales, a pesar de que este es bastante luminoso en realidad (al menos sus arreglos trompeteros, violines y demás así me lo dicen). Grand Hallway es el nombre de la banda liderada por Tomo Nakayama, afincada en Seatlle (ayy, qué verde era mi Seattle...) y que practican un sonido que, dejando grandiosidades aparte, podría asociarse a ratos con esa corriente que va (o fue o irá) a rebufo de Arcade Fire, con Fanfarlo por ahí revoloteando, y de los que se agradece que no sean meras copias, ya sea porque le añaden su punto personal o porque la banda canadiense es simplemente inimitable (y lo digo yo que tampoco soy demasiado talifán). Pero en este paraguas se trata de dar cabida a discos que me hagan tilín, y este "Promenade" hace tiempo que me lo hizo, a pesar de que lleve en borradores desde octubre del año pasado como el resto de discos que he subido este noviembre. Que ya tocaba vencer a la pereza, vamos.
Se me hace más amena la primera mitad del disco, con preciosos temas como "Raindrops", "Blessed be, honey bee", "Elinor with the golden hair" o "Usagi no uta" (en japonoide, uno de tantos guiños a ese idioma que hay a lo largo del disco, si bien se reservan una gran canción como "Sirens" para casi el final. Resumiendo, más folkie preciosista para el paraguas sandinista, que como casi no hay...
Angus and Julia Stone - A book like this (2007)
Venga va, que ya se acerca el mal tiempo del todo, a ver si es verdad, y apetece escuchar disquitos invernales como este, con una producción sobria, arropado con pianos, acústicas y vientos varios (cello, armónica), además de dos maravillosas voces como las que atesoran estos dos hermanos australianos. Vale que muchas de sus canciones son carne de serie tipo Anatomía de Grey, vale que la voz de ella a ratos se hace cansina por asociarse a otras voces más comerciales-insustanciales (Russian "bostezos" Red), y hasta vale que hay saturación de este tipo de bandas, pero Angus y Julia son Angus y Julia, y no hay más que hablar (toma argumento). Les asocio a gente como Josh Rouse en cuanto a elegancia y demás, por poner un ejemplo. En realidad su EP debut, "Chocolate and cigarettes" es mucho más redondo, pero "A book like this" merece la pena. Entre otras cosas por canciones con aroma a clásico como "The beast", "Just a boy", "Silver coin", "Stranger" y mi favorita, que es "Another day".
Rogue Wave - Descended like vultures (2005)

En los tiempos del myspace aproveché para mandarle a los Nueva Vulcano una invitación a oír "Pacífico" de Postmeridians, ya que en ella se hacía una mención no muy sutil a ellos ("...quemando a Vulcano en el auricular...") y supuse que les gustaría. A los pocos días respondía Wences agradeciendo el gesto y afirmando que lo que él andaba quemando en ese momento era este disco de Rogue Wave. Así que cómo cojones no iba a darle una escucha. Y como no se me ocurre un referente parecido y a los listillos de spotify sí, diré que llevan ese mismo aire que Matt Pond PA, aunque para el caso es lo mismo porque tampoco es que sean muy conocidos que digamos. Pero se mueven en ese mismo terreno de base acústica y más bien reposada, añadiéndole después matices más rockerillos y a veces hasta algo de mala hostieja.
Yo me quedo con los dos primeros cortes del disco: la preciosa "Bird on a wire" y "Publish my love"; también destaco la inmediatez de "10:1" y "Medicine ball"; los coros tan Pixies de "Are you on my side", y finalmente está el apartado de grandes finales de canciones magníficas como "Catform", "Love's lost guarantee" y sobre todo el de mi favorita, "You", una pequeña maravilla que te lleva por donde le da la gana.
Jabier Muguruza - Konplizeak (2007)

Bonito trabajo este que firmó Jabier Muguruza en 2007. Tenía pendiente postearlo desde octubre del año pasado (ahi es ná) en que me topé con él en Radio 3. Creo que fue en Discópolis, programa que suelo escuchar de allá pa' cuando y que a menudo me proporciona gratas sorpresas en mundos musicales normalmente alejados del mío. Y es que no sé mucho de cantautores en general, y no me suelen entusiasmar, pero esta vez me entró bastante bien (al igual que el magnífico "Aise").
Para más señas pincha aquí, donde se habla más a fondo del disco en cuestión. Recomendable también echarle un ojo a la traducción de las letras y a este video de mi adorada (desde tiempos inmemoriales) Bárbara Goenaga. En definitiva, todo un placer redescubrir este "Konplizeak".
Luna - Close cover before striking (2002)

Un señor grupo con toneladas de clase. Te gustaban los Galaxie 500, pues aquí tienes a Luna. Te gustan Yo la tengo, los REM y Lou Reed antes de que dejaran de interesar, pues por huevos debería gustarte esto. Un temazo como "Astronaut"; dos versiones perfectamente llevadas a su terreno (de los Rolling y de Kraftwerk); una bonita instrumental, "Drunken whistler"; y otras tres buenas canciones más: a "New Haven comet" la emparento con "Daysleeper" de REM, por ese slide que suena de fondo en el estribillo y el rollo country-folk con el que a veces jugueteaban los de Athens; y tanto "Teenage lightning" como "The Alibi" son dos buenos ejemplos de como hacerse muy disfrutables sin necesidad de grandes alardes.
Lo dicho, "Close cover before striking" es solo un ejemplo de lo que era un señor grupo.
miércoles 19 de octubre de 2011
Gold Bears - Are you falling in love?
Que no te engañen ni esa mierda de título más propio del puto Enrique Iglesias que de una banda respetable, ni esa insulsa portada, lo que hay aquí es un gran trabajo. Quizá peque de ser un poco producto de esta época en la que muchos parecen cortados por el mismo patrón ruido-pop, y puede que caduque más rápido que otros, pero mientras dura, se agradece un soplido de aire fresco como este. Yo dí con ellos en su época maquetera, gracias a una estupenda página de la que soy incapaz de recordar el nombre ahora mismo, y casi por casualidad me topé con dos temazos (1 y 2) que sumaban menos de 3 minutos y medio entre las dos, y me dejaron k.o. a la primera. Uno de ellos ha sido regrabado en este trabajo sin joderlo, lo cual tiene su mérito. Y es que por suerte, no se han decantado por una producción limpia, y sin llegar a la suciedad de eso primero que oí, mantienen un aire amateur ruidoso que me gusta mucho. Vale que a ratos recuerdan a los sobrevalorados (para mi gusto) The pains of being pure at heart, pero yo prefiero decir que me recuerdan a los Lemonheads de la primera y mediana época, o a los Superchunk del principio también. Hay un toque un poco inglés a veces, no sé si decir chulo o vacilón, pero por ahí van los tiros. En fin, que "Are you falling in love?" entra con una rapidez y una facilidad acojonantes, tanto que sus once canciones van empalmadas y uno casi ni se entera.
NOTA: Fuck, han borrado enlaces, estaré al tanto para subirlo.
Miles - The day I vanished (1998)
Otro ejemplo más de la hornada noventera que me llevé por tener en casa el desaparecido canal alemán Viva (y Viva 2 sobre todo). De cuando los canales de música emitían música y no realities de mierda. Otros ejemplos mencionados en este paraguas son los Quarks o Blümfeld, y siempre con la impresión de que solo rasqué la punta del iceberg del pop-rock germano, pero bueno.
La propuesta de Miles, banda liderada por el polifacético Tobias Felix Kuhn (actualmente responsable de varios discos bajo el nombre de Monta, además de productor y creador de bandas sonoras), en realidad no me entusiasmó tanto como las otras dos bandas mencionadas antes porque en su día me sonaban algo blanditos, pero con el tiempo el que se ha vuelto blandito (y menos ceporro en general) soy yo. Hacen indie-rock, pop-rock y pop a secas un poco en la línea power popera de mucha melodía y velocidad a rachas, todo cantado en inglés. Mucho teclado, detalles muy de la época, algún guiño a los 90 en yanquilandia (la sombra de Superchunk) y en general más de medio disco bastante aceptable, sin complicarse la vida y al grano, pariendo algún que otro temazo como el primero, "Pretty day"; la bonita "Astronaut without a cause", de la que aún recuerdo el cutrecillo y entrañable video; la no menos curiosa "Magic touch", con ese aire a "Lucy in the sky with diamonds" al principio (salvando distancias), y unos teclados lo suficientemente sólidos e imaginativos como para prescindir de guitarras; "Happening", sencilla y con estribillo a lo Placebo bastante resultón, en la línea del séptimo corte, "My friend Boo", aunque esta con guitarras más contundentes; "Circus sideshow", otra buena canción en la que destacaría la calidez del sonido del Rhodes sumado a una buena línea de bajo, además de un buen desarrollo final. En resumen, muy entretenido este "The day I vanished".
martes 18 de octubre de 2011
Destroyer - Destroyer's rubies (2006)

Bueeno, después de descubrir "Kaputt" y darme cuenta de que había nada más que ocho discos anteriores (ná menos) de este proyecto liderado por el canadiense Daniel Bejar , fui a parar a esta pequeña maravilla titulada "Destroyer's rubies". Si alguien me preguntara como deberían sonar los Pavement si hubieran seguido grabando más allá de los 2000 le diría que así. Pero quedarse en eso sería muy poco decir. Es inevitable no acordarse de Malkmus en muchos de los detalles (guitarras rarunas, punteíllos, melodías de coros, ruiditos), y no solo eso, también parte de esa vena más clásica impregnada en "Brighten the corners" o "Terror twilight", o en la etapa "Pig lib" del propio Malkmus ("Priest knees"). Pero si miramos más atrás, podemos hablar de Bowie, Lou Reed o incluso Tom Verlaine si me apuras. Me gusta pensar en que "A Dangerous Woman Up to a Point" (mi preferida) es una especie de "Coney Island Baby", por ejemplo. O que hay algo de "Once in a lifetime" de Talking Heads en la forma de cantar ese temazo llamado "3000 flowers". Y luego están esos saxos tan Morphine de vez en cuando, los maravillosos lalalas y dadadas omnipresentes a lo largo de todo el disco, ese aire folkie-blues desenfadado, las preciosas pinceladas de piano llenando aquí y allá cada canción, y en definitiva, un tipo en estado de gracia pariendo canciones redondas llenas de imaginación y con un punto cálido muy agradecido. No es de extrañar que también te vengan a la cabeza Guided by Voices, Yo la tengo, o gente como Ezra Furman, que apuesto a que ha tomado buena nota de estos rubíes, pero lo que al final queda es un grandioso disco de principio fin, cosa no muy fácil de encontrar hoy día.
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